martes, mayo 04, 2010

Santander capital europea de la cultura




















La ciudad de Santander aspira, junto a otras ciudades españolas, a ser designada capital europea de la cultura.

Este hecho nos permite abrir un debate interesante sobre este tipo de elecciones. Sin pretender quitar o poner méritos a ninguna de las ciudades que aspiran a la candidatura, que no es el objeto de esta entrada, quisiera que reflexionásemos sobre esto, para lo cual planteo varias preguntas que quisiera fueran respondidas en los comentarios.

¿Cómo y quién decide la capitalidad europea de la cultura?
¿Qué méritos ha de aportar o reunir la ciudad para ser elegida?
De ser elegida la ciudad, ¿qué beneficios le aporta, tanto culturales como económicos o sociales?
¿Merece la pena tanto esfuerzo e inversión para ser pronto olvidada, como muchas otras que lo han sido?
¿La capital europea de la cultura es elegida por las características culturales que aporta o por las que aportará?
¿Puede su elección ser un motor cultural para el futuro de la candidata y su provinvia o comarca?
De ser elegida, ¿supondrá eso una mejora en la cultura, educación, formación, etc. de sus habitantes?
Todas estas preguntas y muchas más que se os puedan ocurrir tienen cabida en esta entrada. Espero que la participación sea representativa de las diversas opiniones, o como se dice ahora, de los diversos sentires.

3 comentarios:

Josukoo dijo...

hola antonio
soy benito
y jose jajajajaja
buen profesor
un abrazo

miguelete dijo...

aqui andamos con la creacion del blog Antonio, a ver que tal se da, perdon por los acentos.

Álvaro dijo...

Yo lo que opino es que nunca se debe de empezar la casa por el tejado.
Yo soy cántabro y por supuesto que apoyaría a Santander en esto y en cualquier otra cosa, pero hay que ser realista, Santander no destaca precisamente por su "oferta cultural", sus teatros, etc.
En ese sentido Oviedo le da mil vueltas.

ÁLVARO CAMPOS FUENTE
Una vez descartada la capitalidad cultural de Santander, ahora ya nos olvidamos de la cultura, en fin, como he dicho, empezar la casa por el tejado.