lunes, mayo 30, 2016

Visita a la casa Cervantes de Valladolid

   Con motivo del 400 aniversario de la muerte de Cervantes, un grupo de alumnos matriculados en la enseñanza no reglada Cervantes y la literatura de la época, acompañados de su profesor, visitamos la casa en la que vivió el autor de don Quijote; la misma en la que pudo asistir a la publicación de su obra más importante (al menos la primera parte).
   El viaje en sí ya fue bastante quijotesco, pues el autobús que nos llevó hasta la corte de Felipe III es el que transporta al club de fútbol La Gimnástica de Torrelavega.


   Con esta presentación en la ciudad del Pisuerga la gente se debía pensar que allí iba la plantilla de jugadores, pero las admiradoras de los héroes deportivos se llevarían una desilusión al comprobar que, en todo caso, las que bajaban eran las abuelas de los jugadores. Y algunas en no muy buenas condiciones más que para animar: no tenéis más que ver qué foto.
   La visita transcurrió como estaba planificado, empezando por el palacio de Cobos, quien fuera secretario de Carlos V y que hizo de su casa un palacio como quien hace de su capa un sayo. Eso sí que era deferencia hacia su señor y muy bien agradecido. Lástima que al no estar terminado Felipe II hubo de nacer en un palacio cercano, pero para eso estaban los amigos aristócratas.


   Como se puede apreciar el día salió fabuloso, y no como en Torrelavega que lo dejamos claro y se volvió oscuro.
   Tras realizar la visita guiada por el que fuera palacio real durante el periodo en el que la corte se aposentó en Valladolid ( entre 1601 y 1606), un hecho histórico que muchos desconocíamos y que sirvió para conocer la vida en la corte y en palacio, iniciamos el periplo por la ciudad, impresionados por la multitud de monumentos y patrimonio atesorado a lo largo del tiempo. Curiosa fue la visita a la Plaza Mayor, la primera de su estilo que se construyó y la que sirvió de modelo para todas las futuras plazas que se han diseñado en España y en la América hispana.
   Por fin llegamos a la casa de Cervantes, no sin antes pasar por un episodio quijotesco como el de la ventera interesada en que nos restauráramos en su posada, de la que encareció los buenos vinos de la Ribera de elaboración propia, no sabemos si reserva o reservo. Un poco pegadiza estuvo la ventera, pero esta anécdota prefiero que la refieran las que la conocieron.


   Y aquí están vuesas mercedes ante la puerta de la casa de don Miguel de Cervantes Saavedra. No nos pudo atender el insigne escritor pues diz que dicen que andaba mendigando algunos versos para el comienzo de su último libro que dejó en el saló de su casa para que lo fuéramos terminando en lo que él volvía.
   Y en él estampamos la firma para que vea que de bien nacidos es ser agradecidos.


   Por la tarde, después de yantar y tomar un café de sobremesa, continuamos el recorrido por la ciudad hasta llegar al museo de escultura, a donde fuimos a visitar al orante duque de Lerma, responsable al final de que Cervantes fuese tras la corte en busca de algún beneficio, aunque tuviese que pasar una noche en la cárcel. Aunque esta es ya otra historia.

2 comentarios:

Reyes dijo...

Ya veo que habéis disfrutado de la excursión rodeado de bellas doncellas y en peculiar carruaje con escudo gimnástico pintado.
Enhorabuena por el éxito del taller y la conferencia sobre Cervantes.
Si necesitas alguna sugerencia para el próximo taller, tengo unas cuantas:
Serrat -Miguel Hernández
Antonio Vega- Antonio Gala
Los suaves - Goytisolo
Olga Manzano y Manuel Picón- Pablo Neruda
Manolo Chinato - Extrechinato y Tú
Camarón -Lorca
Miguel Ríos- Antonio Machado.
Música con poesía, el mejor maridaje.

frody dijo...



Esperoy deseo que el añopróximo hagamos otra excursión tan interesante como esta. La verdad fue un día estupendo, gracias Antonio